Dentro de la indescifrable y cuestionable identidad humana, siempre surgen tópicos habituales de análisis y discusión sobre nuestro comportamiento; desde la visión y comprensión personal e individual sobre el amor, la utilización del sentido común, el stress, la tendencia e inclinación sexual, la incorporación a adicciones, etc. Todos aspectos psicológicos que desmembrana nuestro ser, cuerpo, mente y alma, y que en esta ocasión no voy a dejar de interiorizar, aunque sobre uno en particular no citado con anterioridad en estas líneas.
¿Cuales son aquellos impulsos que nos movilizan a vivir? ¿Existen realmente motivaciones que generen esos impulsos?
Nuestra propia ignorancia nos brindaría una casi espontanea y rápida respuesta, sin embargo para introducirnos al tema en concreto, debo diferir con tal expresión y puntualizar que ese pensamiento consciente que emitimos casi por reflejo, aborda una falla indiscutible otorgada por esos breves segundos que se anteponen a nuestra errada afirmación sobre las preguntas previamente citadas como referencia. Esto es de tal manera dado que todo lo que procesamos como información y luego
volcamos ya sea mediante palabras, gesticulaciones, sonidos o movimientos corporales, es un razonamiento lógico a transcribir por nuestro ser consciente, aunque previamente interpretado y asimilado por nuestro ser inconsciente o subconsciente...
Básicamente esto quiere decir que si bien podemos expresar algo y realmente (conscientemente) pensar que estamos en lo correcto, que es de esa manera, no siempre atinamos a que sea verdaderamente así. Todo se debe al básico hecho de que, como dije antes, nuestro subconsciente es el primero en interpretar la idea de lo que estamos recibiendo como información (en este caso puntual, las preguntas desencadenantes de este dilema que trato de solventar). Sin embargo, dadas las circunstancias que el consciente y subconsciente trabajan en distintos canales, en este caso, jamás llegaría a manifestarse éste último como punto referente de nuestra emisión como respuesta. Más fácil es sustentar esta teoría considerando que el portal a la interpretación y racionalidad del subconsciente es algo a lo que mayoritariamente accedemos vía estado de trance o de sueño. Por ende, nuestro ser consciente es quien genera la respuesta, que en determinadas ocasiones, difiere con la idea original que no logramos manifestar (ejemplo concreto cuando nos arrepentimos de haber dicho o hecho algo, sabiendo más tarde que no era lo apropiado). Idries Shah cita:
"La gente piensa que piensa cosas,
y también piensa que sabe cosas.
Sería útil que le prestara atención
a la cuestión de si saben lo que piensan
y si saben lo que piensan que saben."
¿Qué quiero decir entonces con todo esto?
La humanidad sobrelleva y cree manejar un estilo de vida en donde a grandes rasgos, podríamos simplificar en algunos ejemplos, primordializan alimentarse, dormir, trabajar, estudiar, etc. Mientras que ésta base existencial, llamémoslas pilares, son casi ineludiblemente obligatorias para nosotros (casi, dado que al tiempo que dormir y alimentarse es necesario, no podemos bajo ninguna circunstancia afirmar lo mismo sobre el estudio o el trabajo)existen pilares superiores de menor relevancia, llamémosles subpilares pues, a los cuales le adjudicamos mayor importancia y primordializamos (tener pareja, un auto, una familia, el ocio, dinero, amor propio, etc.). El punto es que por muchas veces que lo ejemplificaba, siempre volvía al principio del problema sin satisfacer mis dudas; si vamos a trabajar ¿Por qué lo hacemos? Si trabajo entonces, para obtener un auto (pilar a subpilar) ¿Por qué lo hago? La natural secuencia cíclica nos puede hacer seguir divagando hacia otros subpilares, algo en lo cual no voy a ahondar, pero aún así si lo hiciese, no aclararía aún cual o cuáles son las motivaciones que busco. A este punto poniéndose a reflexionar parecería casi sin sorpresa expresar que toda expresión, valga la redundancia, sin un refinamiento vía subconsciente tiene un dejo de estereotipo casi aburrido. Entonces, releyendo, incluso pensando, podemos concluir que todo aquello que hacemos oculta un trasfondo animico-psicologico, es decir, que afecte de una otra manera, nuestros sentimientos. Por ende, estamos afirmando que la finalidad, la motivación, es la capacidad de generar cambios en nuestro estado de ánimo...
¿Es este propósito la felicidad? ¿O es satisfacción?
Cada ejemplo puntualizado remarca la subjetividad de la cuestión, por lo tanto no nos resulta ilógico corroborar que todos tendríamos diferentes motivaciones y consecuentemente impulsos, que carecerían de relevancia para unos, pero denotarían gran importancia para otros. Existen similitudes por supuesto, que se deben en gran aspecto a la representación del mundo que tiene cada uno; aquellos que comparten una misma educación, cultura, religión, incluso circunstancias de vida, etc. (vulgarmente podríamos llamarla Contexto), homogénea las motivaciones. No obstante, nunca existirán iguales motivaciones entre siquiera dos personas, dado que nuestra representación interna para con el mundo, la realidad misma, es producto sólo y exclusivo de nuestra percepción de la realidad, y no de una idea o visión universal.
Sea cual fuere el caso, si entonces tuviésemos que posicionar estos anhelos sentimentales dentro del esquema de pilares, deberíamos hacerlo hacia arriba, por sobre otros subpilares, y mi idea original está basada en desentrañar algo por debajo de los mismos. Lo curioso de todo, es que a medida que escalaba peldaños, experimentando y alejándome de la respuesta (al menos eso creía), si es que existía alguna, me choqué con algo que simplificaba todos esos sentimientos en una sola actitud sentimental, y que me iba a acercar a mi anhelada respuesta. El egoísmo.
De más está decir que para mucha gente es una cualidad un tanto mal vista y por ende mal ejemplificada, pero mi propia experiencia ratifica algo que pensaba hacía ya mucho tiempo atrás: El egoísmo es el sentimiento más común del ser humano; aun en un acto desinteresado, digamos caritativo, sentimos, aunque inconscientemente, un alivio personal, traducido a otro idioma, determinamos una actitud puramente egoísta. Opiniones de lado, que sobran, y apaciguando un poco el dilema sobre la palabra y lo que representa sentirse por cuenta propia, o acusado, de egoísta, creo que no es tan malo después de todo, si pensamos que nuestro subconsciente actúa sin nuestro permiso para nuestro bienestar físico y psicológico. Y he aquí donde realizo un hallazgo un tato obvio después de tanto pensar, que de una forma matemática, como decir dos mas dos es cuatro, implica el hecho que por más egoísta que uno pueda llegar a ser, de desvanecería sin la presencia de alguien mas que lo impulse...
En grandes rasgos, simplificando la idea, lo que trato de decir es que aunque cada cual tenga su representación del mundo y forje sus pilares en base a ella para sentirse motivado y generar impulsos, todos nos regimos bajo una regla universal, y considero yo el pilar más importante sobre el cual nos sustentamos, la presencia del otro.
Al tiempo que leía un libro sobre PNL (programación Neuro-lingüística), pude rescatar varias citas que me ayudaron a redondear la idea y afirmar más aún mi postura e ideología al respecto, tales como decir que:
- Es imposible no tener comunicación.
-La comunicación es una conducta.
- No existe lo contrario de conducta.
-Toda conducta es comunicación, NO SE PUEDE NO COMUNICAR.
- La inactividad o el silencio, siempre tienen valor de mensaje; INFLUYEN SOBRE LOS DEMAS, Y RECIPROCAMENTE HACEN SU DEVOLUCION, ya quieran o no hacerlo.
Todo esto traspasado a mi idea nos dice que es imposible entonces evitar ser influenciado, persuadido, alterado, MOTIVADO, por otra persona. Ya sea cometiendo actos, diciendo cosas, o no haciéndolo. Inconscientemente todos viven para uno, y uno vive para todos.
En este punto entonces ya podríamos establecer como subpilares subjetivos e independientes que funcionan para uno mismo, a todos aquellos enumerados con anterioridad y que a mi criterio se ubican por encima de este último, general e inamovible pilar del cual todos los demás ramifican y al mismo tiempo se dirigen, partiendo de una misma motivación inconsciente.
Por supuesto que escazas veces utilizamos esta metodología para sentirnos motivados y así generar impulsos a través del mismo. El egoísmo va a seguir presente; los anhelos, deseos, metas, las obligaciones y necesidades, pero quizás sabiendo que existe algo aún por debajo de todo aquello, siguiendo un mapa conceptual donde todo el mundo vive entrelazado y sujeto al otro, podría abrirnos nuevos caminos, y si no han pensado, indefectiblemente al hacerlo, también se los generaría a los demás.
La idea de pensar y decir que la motivación de vivir es el otro, y que los impulsos son todo lo que hacen y dicen (o no), puede sonar absurda, y hasta representante de exclusión de responsabilidades propias, pero que mas da, es solamente algo que uno piensa muy pocas veces en la vida; volviendo a pilares superiores eventualmente, escondiendo en lo más profundo del subconsciente ese pensamiento que muchos hasta considerarían como un daño moral al orgullo propio ("yo puedo todo por mi cuenta", "no necesito de nadie para...").
Esa idea, esa significativa e imperceptible presencia que ha transitado toda la vida del ser humano y que importante nombres han sabido manipular en un nivel básico, persuadiendo, influenciando, pero aún así ignorando la complejidad de su funcionamiento, nos demuestra que, una vez mas, nuestra existencia y los estudios sobre ella, todavía no han sido descubiertos, y que en este caso, saco a luz en un intento por demostrar lo magnificente de un fragmento de ella, de esa influenciable motivación, esa inconsciente dependencia.
Jul

Para mí it's all about illumination. O sea, hacé lo que sea que necesites para sentirte realizado. No importa si es real, si es simple o no. Quiero decir, la vida son experiencias, punto. Nada de lo que hagas o alcances realmente importa. En 50, 100, 200 años nadie ni siquiera va a acordarse de que alguna vez exististe. Unos pocos solamente siguen presentes en la memoria colectiva despues de tanto tiempo (y eso no es garantía de nada, el hecho de que hoy sepamos que hubo un tal Jesus Christ puede ser debido a exageraciones de un teléfono descompuesto a super gran escala). Y eso es de lo más alentador, porque significa que todo fracaso y todo triunfo son relevantes sólo en función de tu propio tiempo en el mundo. Entonces, creo que hay que focalizarse en pasarla BIEN, realmente BIEN, mejorar la vida propia y si es posible la de los demás, y vivir la vida más variada, estimulante y divertida que puedas. Y eso son experiencias. Momentos, that's all. La gente tiene diferentes approaches para llegar a ellos, algunos más condenables que otros. Pero me parece que siempre y cuando sientas que cada vez vivís MÁS, sentís MÁS, haces MÁS y todo más, más, más, vas por buen camino, cual quiera que sea.
ResponderEliminarESUS VIVE es por eso que esta presente, como esta vivo, el 10/9/2010 le dijo al padre Melvin Doucette de Canada (extracto del mensje)
ResponderEliminarVuestro destino es pasar el resto de vuestra vida conmigo y estar unidos a Mí eternamente en el cielo. Pedid perdón por todos vuestros pecados y vivid una vida moral. Sed humildes de corazón y estad siempre dispuestos a perdonar a los que os lastimen de alguna manera. Soy vuestro ejemplo, seguidme."
Por favor mira este video:
http://www.youtube.com/watch?v=Hj2mDI5Rhoo